Carrillo Puerto, Ver.— En medio de la vegetación de las altas montañas del centro de Veracruz, la pirámide conocida como El Fortín de Huatusco, vestigio prehispánico de gran valor histórico, se encuentra prácticamente lista para recibir a visitantes el próximo 21 de marzo, fecha en la que tradicionalmente se realizan ceremonias para dar la bienvenida al equinoccio de primavera.
Durante los últimos días, un grupo de ciudadanos llevó a cabo labores de limpieza y acondicionamiento del sitio con el objetivo de preservar este patrimonio cultural e histórico del municipio de Carrillo Puerto y permitir que quienes lo visiten puedan apreciar su valor arqueológico.
El Fortín forma parte de los vestigios de la antigua zona de Quauhtochco, uno de los asentamientos prehispánicos más importantes de la región montañosa. A pesar de su relevancia histórica, el lugar sigue siendo poco conocido, pues permanece oculto entre la selva y rodeado de abundante vegetación.
La estructura piramidal cuenta con alrededor de 50 escalones elaborados con piedras de río. Desde su parte superior es posible observar el cauce del río cercano y los poblados que habitan en los alrededores, lo que ofrece un panorama natural privilegiado.
Registros históricos señalan que los primeros indicios documentados del sitio datan de principios del siglo XIX, cuando el capitán Guillermo Dupaix realizó exploraciones en la zona y elaboró dibujos del lugar. Sin embargo, la historia del asentamiento se remonta a siglos atrás.
De acuerdo con investigaciones históricas, en 1455 la región fue conquistada por el tlatoani mexica Moctezuma I, mientras que en 1521 el pueblo de Quauhtochco fue sometido por el conquistador español Gonzalo de Sandoval durante el proceso de conquista de México.
A lo largo de los siglos, el territorio también fue escenario de disputas territoriales. En 1824 se registró un conflicto entre los pueblos de Santiago Huatusco y Coyucuenda por la posesión de las tierras donde se ubica el sitio.
Más adelante, en 1943, se llevó a cabo el traslado de los llamados “Poderes” a la localidad conocida como Paso de las Vacas, movimiento que fue encabezado por el general Cándido Aguilar.
Los estudios sobre el Fortín revelan que originalmente se trataba de un edificio de tres niveles sostenido por vigas, el cual posteriormente fue revestido y modificado en diferentes etapas hasta adquirir la forma piramidal actual. En la parte superior se han identificado restos de un templo y la inclinación de la estructura hacia el poniente, elementos que indican que el lugar tuvo un uso ceremonial y religioso.
Actualmente, la zona arqueológica colinda al sur con el municipio de Paso del Macho y puede ser visitada, especialmente durante fechas significativas como el equinoccio. No obstante, al tratarse de un terreno de propiedad privada, es necesario solicitar permiso para ingresar al sitio.
Con la llegada del 21 de marzo, habitantes y visitantes tendrán la oportunidad de redescubrir este rincón histórico de la región, donde la naturaleza y la historia prehispánica convergen en uno de los vestigios más antiguos de las altas montañas de Veracruz. 🌿🏛️✨
